La importancia del aire en la hostelería

En una sociedad tan industrializada y avanzada como la nuestra los niveles de contaminación han subido muchos niveles con respecto a años anteriores. Cuantos más avances tecnológicos hay mayores son los niveles de contaminación que inciden directamente sobre la salud de todos los seres vivos.

El aire externo en las ciudades tiene unos índices altos de contaminación, los coches, las industrias, los aires acondicionados y cualquier otro tipo de aparato que, al generar algún tipo de energía, emite al exterior aire con partículas contaminantes.

El riesgo medioambiental de seguir con este ritmo sería catastrófico. Sin embargo, en muchos lugares cerrados como centros comerciales, hospitales, restaurantes u oficinas la calidad del aire interior no dista mucho de la exterior.

 

En el caso de las cocinas de los restaurantes es importante conservar una calidad óptima del aire debido a que, de esta forma, los diferentes alimentos no perderán ni su sabor ni su calidad. Además, la salud de los trabajadores se verá incrementada con un aire limpio y puro sin ningún tipo de contaminantes.

Generalmente, llegar a conseguir que el aire interior sea de calidad es una tarea más o menos compleja que necesita de profesionales que elaboren un proyecto y, como no, realizar algún que otro tipo de arreglo. No obstante, os vamos a señalar una serie de puntos sobre la calidad del aire a tener en cuenta durante la manipulación de alimentos en la hostelería.

Control del aire

Durante la manipulación de alimentos se debe controlar la calidad del aire ya que incidirá directamente en la conservación de los mismos en buenas condiciones. Por ello, se deben de controlar los flujos de aire constantes en las diferentes zonas dónde se van a utilizar los alimentos evitando así la proliferación de gérmenes y bacterias y mejorando las condiciones de conservación de productos fermentados, lácteos y los envasados.

Revisión de los conductos

La revisión de los conductos que ayudan a mantener en buenas condiciones el flujo del aire es vital para evitar que las bacterias y los gérmenes se propaguen. Evitar el nacimiento de mohos es vital para que la conservación del aire que se respira en el recinto sea óptimo así como evitar que las partículas de metales, polen y microorganismos proliferen en los conductos.

 

Uso de filtros

El uso de filtros en estas instalaciones es sumamente importante para mantener la pureza del aire interior. Estos actúan como si fueran una barrera atrapando el polen, el polvo, los gérmenes y las bacterias por ello es recomendable cambiarlos en periodos cortos de tiempo. Mantener un filtro limpio ayudará a evitar que las partículas contaminantes más pequeñas estropeen nuestra salud y sobre todo, los alimentos.

Revisiones periódicas

Realizar inspecciones periódicas ayudará a conservar todos y cada uno de los componentes del sistema de ventilación. Es un paso más para evitar la contaminación del aire interior y con ella se medirán los niveles de monóxido y dióxido de carbono y las partículas contaminantes en suspensión.