La amenaza del efecto invernadero

La amenaza del efecto invernadero

Las más desquiciadas predicciones apocalípticas sugieren que la especie humana se extinguirá bajo el peso de sus propios excesos. La idea, quizás con menos poesía de fin del mundo, no es tan descabellada como parece ya que precisamente es por nuestra culpa que el planeta ha sufrido el calentamiento global y cambios climáticos radicales que podrían convertirse en una amenaza para nuestro futuro. Hemos abusado sin reparos de los recursos naturales de nuestro planeta entre muchas otras cosas debido a varias razones como la quema poco eficaz de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural), la tala indiscriminada de bosques u otro tipo de destrucciones sobre ambientes naturales y ecosistemas marinos debido a la contaminación constante e indetenible. Desde el aire que respiramos hasta el agua que bebemos, todo se ha visto afectado por los dudosos méritos de nuestro progreso colectivo como civilización.

Lo que era esencial de pronto puede considerarse hoy un peligro fatal y global. En este sentido, el efecto invernadero ha sufrido un revés inesperado de su manera natural de ejercer su función contenedora, receptora y transmisora de los gases y energía calórica entre el espacio exterior y el interior de nuestro planeta; modificación que puede ir aumentando paulatinamente hasta que sea algo demasiado grande para detenerlo. No obstante, muchos científicos consideran erróneo llamar a estos cambios con el nombre de efecto invernadero que ya define el cumplimiento de una función específica, aunque estos cambios modifican justamente el proceso usual que explica al efecto invernadero.

El desastre se avecina y poco hacemos para detenerlo. No sería la primera vez que un efecto invernadero se vuelva en contra de un planeta calentándolo de tal modo que se convierta en un ambiente hostil para la vida, como es el caso del planeta Venus (sin océanos y lleno de volcanes). Aprende más en www.arconatura.es