Consejos a la hora de buscar el mejor avalista

¿Te encentras en un apuro y necesitas obtener dinero de forma urgente? Si ésta es tu situación tendrás que buscar alguna fórmula para conseguir la cantidad económica que necesitas. Seguramente, necesitarás solicitar  préstamo, así que,  sabiendo que es una decisión que no puedes tomar a la ligera, valora las diferentes opciones, ya que normalmente un préstamo siempre va acompañado de un avalista. A continuación, te enumeramos los principales tipos de aval para ayudarte a tomar esta decisión tan importante.

 

Utiliza una propiedad de avalista

 

Hay propiedades de cierto valor que te pueden ayudar a conseguir dinero rápido y, en muchas ocasiones incluso pudiendo disponer de ellas en todo momento. Por ejemplo, ofrecer un vehículo como garantía para solicitar un crédito rápido se ha convertido, para muchos, en la mejor opción para saldar una deuda y poder devolver el préstamo en cómodos plazos.

 

Establecer tu coche como aval, te permitirá conseguir dinero con esta acción, y al mismo tiempo podrás seguir utilizando tu vehículo. Sin duda, si necesitas dinero de forma urgente deberás valorar esta iniciativa, ya que, si cumples con todos los requisitos obtendrás el dinero muy rápida y cómodamente.

 

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Imagen: fotocasa.es

 

El avalista familiar o amigo

 

Si tienes la opción de que un familiar o amigo se convierta en tu avalista, es una de las mejores alternativas a la hora de pedir un crédito. Este tipo de avales, son los llamados avales personales, y son la garantía de que, en caso de un impago por parte del titular del préstamo, la tercera persona se hará responsable de pagar la deuda.

Este tipo de aval es de los más frecuentes, ya que no requiere de ningún gasto adicional en la operación y sigue un proceso sencillo. Si el Banco puede demostrar que el avalista tiene capacidad financiera para hacerse cargo de las cuotas, en el caso de algún impago del titular, será realmente fácil de que te concedan el crédito.

 

Utilizar tu nómina como aval

 

Si no quieres que terceras personas se conviertan en tu avalista, utilizar tu propia nómina como aval es una de las mejores opciones. Es la garantía del propio usuario de que, a través de la nómina, realizará todos los pagos de las cuotas del préstamo. Si bien, es un tipo de aval que no necesita involucrar a ninguna persona más que el  propio usuario, es una alternativa un tanto arriesgada, ya que, en el caso de un impago en alguna de las cuotas, el banco puede cobrarse directamente de tu nómina.

 

Y, por último, el aval bancario

 

Si ninguna de las anteriores opciones te ha convencido, llega el turno del aval bancario. Este tipo de aval, consiste en que, en caso de un impago por parte del titular, será la entidad financiera quien se hará cargo de las obligaciones financieras.

 

Los avales bancarios cada vez son más habituales en los contratos de alquiler, ya que es una situación complicada, y tanto los bancos como los propietarios exigen más seguridad en los cobros. Así pues, es la forma que tiene el propietario del inmueble para asegurarse de que el inquilino pagará todas las mensualidades.